miércoles, 26 de junio de 2013

2005 Finals - Game 7

Para olvidar un poco el mal trago os dejo aquí el Game 7 de las Finales de 2005 entre los San Antonio Spurs y los Detroit Pistons jugado en Texas.

sábado, 22 de junio de 2013

No pudo ser

No pudo ser. No pudo estar más cerca pero la madrugada entre el jueves y el viernes se acabó el sueño de los Spurs. La manera de perder de este maravilloso equipo no ha podido ser más cruel. Ni más digna.

El recorrido de los Spurs por estos Playoffs ha sido increíble, ajustes maravillosos a cada dificultad que iba surgiendo. Avanzando firmes hacia las quintas Finales de la NBA en su historia a la vez que iban sorprendiendo a todo el mundo. Como dijo Popovich tras el partido se va a tener que encontrar un modo de disfrutar lo que han conseguido estos chicos desde la derrota, no se les puede reprochar nada.

Tras los primeros 5 partidos iban 3-2 ganando y rozaban con los dedos el trofeo en el sexto. Fue en ese momento cuando se evaporó el quinto campeonato, tras un triple milagroso de Ray Allen acabaron perdiendo en la prórroga el Game 6. Ahí estaba el anillo. Sería muy injusto buscar culpable o culpables de esa derrota en un equipo que ganan y pierden todos, fue una simple desgracia.

Un golpe así hizo dudar a casi todos de si este equipo lo superaría y daría la cara en el séptimo partido. Y vaya si lo hicieron, no solo la dieron, si no que se la partieron. Con mucho más corazón que baloncesto aguantaron hasta el final contra una plantilla increíble detrás del mejor jugador del planeta jugando como tal, no habían llegado tan lejos para rendirse o ponerlo fácil. Demostraron que a este equipo lo tienes que matar para ganarlo. Y el encargado de eso fue LeBron James, con un tiro de 6 metros a falta de 27 segundos le daba a su equipo una ventaja que acabó siendo definitiva.

Fue tras perder y asumiendo la derrota cuando llegó lo peor, ver a Tim Duncan tan abatido como estaba debió ser doloroso hasta para los seguidores de Miami Heat. Escuchar a alguien tan grande decir que esa canasta fallada le iba a perseguir siempre dolerá más que perder las Finales en el último minuto del Game 7, no es justo con el mejor ala-pívot de la historia. Antes de Duncan habían salido Popovich y Ginobili. El entrenador de los Spurs tras felicitar al campeón se pareció más a un padre con los ojos lloroso que al sarcástico entrenador de baloncesto, de destacar que evitase hablar de una posible lesión de Tony Parker o de si Danny Green estaba enfermo, este equipo no quiere excusas.

Ahora han de asumir este duro golpe como lo que son, un bloque, y sobreponerse a él. Ya supieron triunfar tras dos golpes tan duros como la canasta en 4 décimas de Fisher o el 2-1 de Dirk Nowitzki en 2006. No será fácil pero deben volver todos más listos que nunca para luchar otra vez. Let's do it for Timmy.

lunes, 17 de junio de 2013

Prohibido dudar de Manu Ginobili


Cuando en un partido frente a los Lakers de 2008 le preguntaron a Gregg Popovich por qué había sacado a Manu Ginobili de inicio en la segunda mitad tras una primera mitad terrible del argentino, el entrenador de los Spurs se limitó a decir: "He is Manu Ginobili". 

Entonces Popovich confiaba al 100% en el #20 de los Spurs y ayer, 5 años más tarde y en todas unas Finales de la NBA, demostró que su confianza ciega en el argentino sigue intacta. 

Manu venía promediando 7,5 puntos en estas Finales tras unos Playoffs discretos para lo que suele ser el argentino en esta época del año y lo peor vino en el cuarto partido. Los Spurs perdieron la ventaja de cancha y a Manu se le vio superado, sin saber como responder o cómo ayudar al equipo para ganar. Tras ese partido Popovich le "castigaba" teniendo que jugar los minutos de la basura junto a los reservas cuando el partido estaba totalmente decantado a favor de Miami Heat. Ni Popovich, ni el propio Manu fueron capaces de explicar qué le pasaba y porque su juego no era efectivo, lo único que pudieron aclarar es que el problema no era físico. 


Entonces surgieron todos los rumores y críticas. Manu no había sido del todo tajante durante toda la temporada y eso dio pie a que surgiesen todo tipo de rumores sobre su retirada a parte de las mayores críticas desde todo el país hacia el argentino que yo recuerde desde que llegase a la NBA en 2002. 

Es en ese momento, el peor, es cuando vuelve a surgir Popovich. Poner a Manu de titular (no lo había hecho en más de un año) y quitar toda creación que pudiese salir desde el banquillo era un suicidio si Manu seguía al nivel de los anteriores partidos, pero eso no amedrentó a Pop, él confiaba en Ginobili e iba a ir hasta el final con eso. Empezó bien, llevando todo el peso del ataque texano, pero su momento fue en el tercer cuarto. Cuando Miami Heat empezaba a carburar poniéndose a un solo punto y a los Spurs se les hacía de noche en ataque Manu tomó el mando y atacó el aro, volvimos a ver al Manu agresivo y con instinto asesino que nos gusta ver y los Spurs volvieron a tomar una ventaja que acabó siendo definitiva. 24 puntos y 10 asistencias fueron los números de un partido descomunal cuando más lo necesitaba su equipo y cuando quizás nadie lo esperase. Excepto Gregg Popovich, claro. 

Después en la rueda de prensa le preguntaban a Pop qué le había dicho a Manu para que se viese ese cambio tan radical a parte de la motivación de darle la confianza de salir de titular. La respuesta del entrenador fue simple y típica en él "family stuff". 

Ahora, con la serie 3-2 para los Spurs, vuelan a Miami en busca de una victoria más que les de el quinto campeonato. No va a ser fácil, nada fácil, y van a tener que luchar hasta el final en cada partido, pero tener a Ginobili de vuelta mentalmente y recuperado para la causa es una noticia inmejorable. 

jueves, 6 de junio de 2013

NBA FINALS


Ha llegado el momento. Tras 5 temporadas sin jugar en junio los San Antonio Spurs están de vuelta en las Finales de la NBA. Y, aunque muchos diesen ese ciclo por cerrado hace mucho, lo han hecho con Duncan, Parker y Ginobili al mando. El rival es el esperado y el favorito: Miami Heat.

La primera clave de las Finales es ver cómo vuelven los Spurs tras 10 sin jugar. Siempre se habla de la famosa batalla entre descanso y falta de ritmo de competición y esta vez no va a ser diferente. Normalmente estos parones así suelen sentar bien a los Spurs, aunque mucho van a tener que forzar para recuperar el ritmo de partido de cara a competir con unos jugadores tan físicos como los de los Heat.

El siguiente punto se llama LeBron James. El encargado de defenderlo en un principio será Kawhi Leonard, al que solo se ha enfrentado dos partidos. Veremos cuál es el plan defensivo de Pop, si bien lo fuerza a pasar el balón más de lo habitual con continuas ayudas o no. De cualquiera de esas dos maneras Kawhi lo hará bien frente al mejor jugador del planeta. Si bien con Leonard sobre él LeBron es tremendo, con Green o Boris Diaw (a uno por tamaño y al otro por velocidad) LeBron puede llevarlo a otro nivel. Todo lo puesto aquí está escrito a la espera del planteamiento de Pop, seguro que tiene algo preparado y que sorprenderá a más de uno.

Por nuestra parte, en ataque hay que tener mucho cuidado con el P&R. Miami Heat es uno de los mejores equipos en defenderlo y los Spurs deben ejecutarlo de una manera extraordinaria. Este equipo tiene la capacidad física y talento defensivo para defenderlo sin hundirse en el bloqueo o en caso de superarlo seguir cada uno a su defensor. Parker es muy rápido y está en un estado de forma maravilloso de cara a anotar, pero sobre todo Ginobili debe limitar las pérdidas de balón en esas situaciones. Este equipo jugando rápido en transición te puede sacar del partido en un momento.

Muchos dudas hay entorno a Wade estos días, pero él responderá, es un superclase. Donde los Spurs deben incidir es en Chris Bosh. Hay que sacarlo de la serie y que mantenga el nivel de la serie contra los Pacers, eso sería un gran paso. Si bien Duncan no se encuentra demasiado cómodo jugando contra este equipo desde su formación en 2010, Bosh ha castigado siempre mucho ayudándose de las continúas ayudas sobre sus compañeros. Dejarlo sin rebotes y sin canastas cerca del aro, sus tiros abiertos muchas veces son indefendibles, sería algo muy bueno para el equipo de Popovich.

Además de Bosh habrá que seguir insistiendo en defender el perímetro como se viene haciendo en San Antonio. Si Battier (si juega), Chalmers, Mike Miller y ¡¡Ray Allen!! no tiran cómodos desde fuera eso ayudará mucho a cerrar la pintura. Igual que hay que defender esos tiros en nuestro fondo, es vital que Green y Leonard castiguen cuando tiren solos en el otro lado.

Por último quiero hablar de Ginobili. Su temporada ha sido mala y de lo poco salvable en sus Playoffs es su triple para ganar el primero contra los Warriors, vital por otra parte. Por eso se le espera, como dijo Parker "seguro que se ha estado guardando lo bueno para la final". Hay que confiar en que vamos a ver al mejor Manu, su espíritu competitivo y de lucha le ha de hacer jugar como los 2 primeros partidos en las WCF del año pasado. Es su última oportunidad, él lo sabe y él siempre aparece. A Manu siempre se le espera.


Las Finales están igualadas, aunque el favoritismo del equipo de Florida parece claro. Si bien, todas las dudas se despejarán a partir de esta noche a las 3 de la mañana.

miércoles, 5 de junio de 2013

Cerrar el círculo


El 23 de diciembre de 1996 los San Antonio Spurs recibían en el Alamodome a Miami Heat. Aquel día, tras haber jugado solo 6 partidos esa temporada por unos problemas de espalda, David Robinson se rompía un hueso de su pie y no volvería a jugar esa temporada. Imposible imaginar en aquel momento las consecuencias que tendría esa lesión para el futuro de la franquicia.

Esa lesión de El Almirante frente a Miami Heat, que le hizo perderse toda la temporada, fue la principal causa de que los Spurs acabasen la Regular Season con el segundo peor récord de la liga, solo por delante de los Boston Celtics. Aún así los Spurs tuvieron la suerte de llevarse el número 1 en la lotería de aquel draft del 97 y ahí empezó todo.


Desde ese momento Gregg Popovich solo tenía una idea en la cabeza, subirse a un avión con destino Saint Croix (Islas Vírgenes). Allí quería conocer a Tim Duncan. Tras unos días con él, conociéndole en su hábitat, el entrenador de los Spurs tuvo claro que aquel jugador sería el número 1 del draft de 1997.

Desde entonces todo ha sido historia y ahora, 6 años después del último campeonato, Duncan y Popovich regresan a las Finales en busca de su quinto campeonato frente a Miami Heat en la que parece que será la última oportunidad para estas dos leyendas del baloncesto. Precisamente el equipo contra el que se lesionó Robinson.

Toca cerrar el círculo.